lunes 19 de mayo de 2008

Causas de la guerra de España, de Manuel Azaña


Vamos a meter algo de polémica en el blog. Porque hay siempre polémica en lo que toca a la guerra civil. Lo que en mi fuero pienso que se debe a que llevamos mucho tiempo sin montar ninguna lo que, para nuestro sanguinario ascendente, es mucho. En ésta obra, Azaña demuestra que, además de ser un gran pensador y un excelente escritor, conocía perfectamente los entresijos de los intereses privados e internacionales que existían en los años 30 y que visaban el fracaso de una experiencia republicana en España. El problema de la segunda república española es que nació con fecha de caducidad, y es que pesaban sobre ella los pesos de intereses políticos contrapuestos y que amenazaban la estabilidad de una república que nadie deseaba próspera. Y es que el espíritu democrático aún no estaba muy metido en las molleras carpetovetónicas, pero tampoco en las izquierdas "internacionalistas" (en mi opinión, aún no lo están). Y para acabar de arreglar el asunto estaba Rusia metiendo el hocico, junto a Alemania e Italia, así como los siempre indomables, y muy irresponsables anarquistas, que si bien estaban llenos de buenas intenciones revolucionarias, no dieron pie con bola. Todo apoyado por nacionalistas catalanes y vascos que, lejos de cooperar, hicieron su corralito, como es costumbre.
Azaña carga contra todos los que, desde "su bando", si es que tal existió, se encargaron de dar la puntilla a ése sistema que a pocos gustaba pues rompía la tradición caciquista de nuestra triste nación. Carga también contra las injerencias extranjeras, contra la traición de la Sociedad de Naciones, o contra la pasividad "activa" de Francia.
Éste es el resumen cheli de ésta obra (o mejor dicho, de éste compendio de artículos de la posguerra) de Don Manuel, que como casi todas las personas pensantes educadas, cultas, demócratas y moderadas a lo largo de la historia, acabó pirándose de España.
Creo por eso recomendable que le echéis una ojeada.

domingo 18 de mayo de 2008

Genova per noi


Cuando oigo ésta voz, me viene a la cabeza Genova, Positano, El Cairo, Tunez, Saouira, París y Niza. Y no he estado ni en la mitad de éstos sitios. Y es porque Paolo Conte transmite imagenes de la vida posada, un panache como pocos, y una calidez que hace que sea imposible imaginarlo tocando en Oslo. Los que no lo conozcáis, seguro que habéis oído su canción más famosa y repetida "Via con me", que ha aparecido en varias películas, entre las cuales la famosa "French Kiss", que es la canción que os he puesto al inicio del post. Pero, por favor, escuchad mi favorita que no es otra que "Genova per noi", y que es la favorita de casi toda la gente que come noi é forse un po selvatica...


sábado 17 de mayo de 2008

Bocage


Tiene la fértil poesía portuguesa reservado un lugar en su Olimpo para Manuel Maria Barbosa du Bocage, Bocage llamado, que escribía sonetos dieciochescos ilustrados, así como los más guarros poemas inventados. Perseguido por sus libelos y panfletos, muchas veces en apuros se encontró, y en la prisión dió con sus huesos con frecuencia. Como presentación, la que él mismo de si hacía:

Magro, ojos azules, carón moreno
Bien servido de piés, medio en altura
Triste de facha, igual que de figura
Nariz alto en el medio, no pequeño

Incapaz de ayudar en un terreno
más propenso al furor que a la ternura
bebiendo en níveas manos taza oscura
de los celos infernal veneno

Devoto inciensador de mil deidades
(digo, de mil mozas) en un momento
Enemigo de hipócritas y frailes

He aquí Bocage, quien luce algún talento
salieron del mismo éstas verdades,
en un día en que se vió cagando al viento

Pido perdón por la traducción, que es mía, si a la métrica por momentos no se ajusta.
Me abstengo de escribir otros sonetos, por si alguna monja que aparezca se me asusta.
Perdón por el ripio.

Grandes Fotografos: Berenice Abbott


El paisaje no es sólo un momento plasmado en un idílico paraje. Es algo más. En fotografía no sólo hay paisajes en la naturaleza. Existen otros, y en especial, uno muy ligado a ésta es el paisaje urbano, que es de mis favoritos. Y entre los grandes maestros del paisaje urbano, está Berenice Abott, nacida en 1898 en Ohio, Estados Unidos y fallecida en Maine en 1991. Durante su dilatada vida, que es casi lo mismo que su carrera, nos dejó las mejores imágenes urbanas que se conocen, con especial hincapié en Nueva York, Berlín y París, y fue ella la que plasmó imágenes míticas, de las que quedaron en nuestra memoria como ex-libris de la modernidad de éstas ciudades, en especial las pertenecientes a la exposición recogida en un libro llamada "Changing New York", que muestra el NY cambiante de los años 20 y 30.

Abbott consigue dar siempre imágenes impactantes de los edificios de Nueva York, que se tiñen con un blanco y negro dramático, recordando a algunas obras expresionistas por la propia naturaleza de los objetos.

viernes 16 de mayo de 2008

Kusturica subterráneo


Se inauguraba ayer en la Cinemateca Portuguesa un interesante ciclo sobre cine serbio. El programa incluye algunos primordios del cine yugoslavo, desde algunos cortometrajes de los años 20, o las primeras producciones tras la guerra mundial (iba a escribir de posguerra, pero en el caso de Yugoslavia, hablar de posguerra es intemporal) y que finaliza en los 90, con Kusturica. De hecho, el ciclo comenzaba ayer con "Underground", de éste director. Y vale la pena hablar del film. "Underground" es una éspecie de "Érase una vez Yugoslavia", en el que Emir Kusturica define con bisturí dos historias que explican punto por punto la historia de ése país desde la invasión alemana en 1941 hasta la destrucción del edificio que dura hasta hoy. Aunque él para en el 95, momento en que se rueda la película.
Qué obra completa, que bien redactada, y cómo resume el triste destino del país eslavo del sur (sería la traducción libre de Yugoslavia), con el sufrimiento ocasionado por todas las invasiones y guerras que han venido sufriendo desde el año 1941. Por no hablar de lo de antes; los pobres no han tenido paz desde Alejandro Magno. Kusturica nos explica claramente el caracter de ése pueblo mediterraneo, jovial, brutal y el por qué de los acontecimientos allí acaecidos durante el siglo XX. Todo desde su punto de vista intenso, sin ligaduras morales o hipócritas, mostrando como todos los sinvergüenzas de aquella latitud se acoplaban al nacionalismo, al invasor alemán o a Tito, en dependencia de lo que más ingresos les reportase. Y como ése trauma permanente, ésa permanencia en un subterráneo los había convertido en seres capaces de autodestruirse de la manera en la que lo hicieron en los 90. Y es en la parte de la segunda guerra, la civil, en la que Kusturica es más crudo, más salvaje con su propio pueblo, pero también con la ONU, Alemania y la UE que mantenían una hipócrita posición entre asombrada y misericordiosa, mientras por los túneles subterraneos, que Kusturica representa como reales, vendían armas y almas a los asesinos, con la complicidad de los mismos que habían oprimido a los yugoslavos durante medio siglo.
Lo mejor del film además de la historia en sí, el humor del director, siempre presente, y de la música de Goran Bregovic (que lástima su discusión por motivos políticos) es la cantidad de alegorías presentes. Para mí, las más bellas son, la alegoría del comunismo el engaño en que mantiene el líder comunista a sus amigos, familiares y camaradas, manteniendolos en una bodega de su casa y convenciendoles de que aún hay guerra, mientras trabajan para él, mientras piensan que trabajan por la libertad de su país y la propia Natalija, verdadera protagonista, y que es nitidamente la alegoría de la própia Yugoslavia, prostituida ante comunistas y alemanes, indiferente ante su disolución, amante del dinero, alcohólica y baja en los medios que usa para sus altas ambiciones.
Es por eso "Underground" más que una película, es una obra literaria única, con implicaciones que sabremos descifrar con el tiempo, y que podríamos llamar de metacinematográfica o metahistórica. Pero no es una película que deje indiferente o que se olvide.
Quizá sí fuese una película para pasar en España con una frecuencia máxima de una semana en todos los canales a la vez...


Clásicos del cine: Luz de Gas


Sería muy difícil pasar por éste repaso a las obras maestras del cine sin tocar un clásico de éste calibre. Mi explicación para la enjundia de éste clásico es simple: dirección, guión y representación. la dirección del siempre impecable George Cukor. Un guión simple, pulido, limpio pero que mezcla en la historia de misterio, un componente sexual intensísimo y siempre subyacente, como siempre son éstos asuntos. La película contiene dos películas, la intensa historia consciente, con su misterio y el terror que inspira el perfecto Charles Boyer, haciendo que todos nos identifiquemos con la víctima Ingrid Bergman, y el heroico Joseph Cotten. Pero a la vez muestra con maestría la celotipia paranoica del primero, que se cubre ademá de un comportanmiento asexuado y dominador, como en casi todos los psicópatas. Por otro lado encubre un cierto delirio histérico en la reprimida Bergman, y un ansia sexual más patente en Cotten. También destacar el papel de Angela Lansbury en el papel de una asistenta doméstica procaz y ordinaria, que despierta los instintos sexuales, también reprimidos de Boyer. Para que éstos complicados vericuetos psicosexuales funcionen a la perfección, nada mejor que ambientar la historia en la Inglaterra victoriana, lo que justifica los comportamientos puritanos de todos ellos. Éste cóctel baña la historia entera dándole una dimensión mucho mayor que si se tratase de una simple historia de misterio, y la pone en relación con el estilo de Hitchcock o incluso de Buñuel, amigos de Cukor y asistentes a sus famosas fiestas (curiosamente el inglés y el aragonés alumnos de los jesuítas, como un servidor. Me consta que Cukor era judío, pero vayan ustedes a saber hasta donde llegan los hijos de San Ignacio), que siempre expresan una sexualidad latente en todas sus historias. Resultando o no interesantes los aspectos psicológicos de la película, es una obra imprescindible para cualquier cinéfilo. Os dejo el trailer original, de cuando los trailers eran trailers...


jueves 15 de mayo de 2008

MM


Hicimos 2000 visitas ayer, y debería, sin duda, haber escrito algo, pero sólo me salía hablar de las perras, de sus hijos, y de los comparsas de sus hijos. Los que matan y los que sonríen en el batzoki con un palillo entre los dientes después del chipirón. Porque no son más que éso.
Gracias por seguir viniendo, y espero celebrar las 3000 visitas con otro tipo de noticia...

martes 13 de mayo de 2008

El Gitano Cale


Que tiene éste hombre en los dedos que hace sonar así a una guitarra? JJ Cale es uno de mis músicos preferidos. Hablabamos ayer del laid back de los Dire Straits, y es con Cale que nace ése estilo. Para tumbarse a oirlo y no escribir mucho más. Todos habréis oído su archiconocido "Cocaine" o "After Midnight", pero éso es sólo la punta del iceberg. Una discografía impecable, por lo menos al principio, y una referencia para cualquier aficionado al rock. Discos como "5", "8", "Trobadour" o "Grasshopper" son indispensables en cualquier discoteca de un melómano. También de tumbarse panza arriba en verano. Lamento no haber puesto un video más antiguo, con menos instrumentación, pero ésto es de lo mejor que he encontrado.

lunes 12 de mayo de 2008

Cosas que me gustan


A veces es menester proclamar principios. Y me apetece ahora que, tanto los que me conoceis como los que no, sepáis algo más de lo mío. Creo que los gustos y las costumbres dicen más de alguien que su propia cara, y sin duda, mucho más que su curriculum. Os hablo mucho de mis gustos literarios, cinematográficos y musicales, pero casi nunca hablo de mis gustos y disgustos básicos, de andar pos casa.
Como son muchas cosas, me voy a centrar hoy en lo gastronómico.
Me gusta tomarme un café en una terraza con el periodico. Me gustan los churros y son una de las cosas que más echo de menos de mi vida en España. Pero aún más me pone desayunar fuera o en un hotel. O un brunch en el Deli Delux. El brunch es el mejor invento importado desde la televisión. Me fascina madrugar un domingo, coger el metro y plantarme allí el primero, para comer un bagel de salmón.
Me encantan los cócteles que prepara el simpático Dave, o los que hacía mi estimado George en los primeros tiempos del Cinco, especialmente el Jules o el Pink Mojito. Pero no es extraño, porque me privan los cócteles. Me gustan las caipirinhas, pero me horroriza que no piquen el hielo. Me gusta el Cuba Libre, el Negroni antes de comer y el Long Island Ice Tea. Pero sólo los tomo cuando sé que estarán bien. Odio un cóctel mal hecho o mal presentado, en el que no se pierden ni cinco minutos en su preparación. También odio a los camareros que no controlan las proporciones de cada elemento.
Me placen los cafés bonitos. Pero con el café bueno. No sé cómo se puede afirmar que España es un líder gourmet del mundo cuando tomamos el café que tomamos. Lo mismo para el pan, que cada día es peor. El café no puede quemar NUNCA. Y ha de caber en una taza de café y no en los vasos de 200 centilitros que sirven por España. No me gusta que la gente pida un café con leche después de comer. Me da la sensación de que se van a poner un pijama y a acostarse inmediatamente. Ya que estamos, el café, con cuchara de café y no con los remos habituales. El café con hielo en contadas ocasiones, como el comer con Coca Cola (aunque ésto último no lo he hecho nunca).
Por lo anterior deducís, imagino, que me va comer. Me vuelve loco. Es mi pasatiempo favorito y lucho contra el sobrepeso desde que tengo conciencia, y desde una visita veraniega a Santander. Adoro los restaurantes caros y las tascas, pero no soporto la pretensión. Me enferman los locales en que el cocinero se cree Bocusse y no sabe freír un huevo. Me irrita que el atún o la carne venga muy hecha. Me gustan las cartas laaaaaargas. Me gusta la comida de mi tierra, pero también la portuguesa, la francesa, la italiana, la china, la india, la japonesa o la alemana, en el Panno de Boca, restaurante de mi amigo Detlef Fisher, que además está dentro de un teatro. La italiana en el de mi amigo Luca Manissero (espero que te guste la publicidad), aunque tiene demasiados políticos y pijas peligrosas. La china, en el mejor de Europa, el Mandarín del Casino de Estoril (QUE DIM SUM!!!, gracias Mavisa y Óscar por descubrirmelo) o en el Royal China de Queensway, que Galo me descubrió, y aún le debo una cena de semejante cuenta. La india, en el Tamarind.
Pero también me paseo por las tascas. Las tapas, como antiguamente y menos éstas cosas del diseño. El bar "Estudios" de Zaragoza, con sus quesos y embutidos. Las tabernas de la plaza de Santa Marta de mi ciudad natal, como el Marpy o el Lince, con sus sardinas picantes. Cada día son menos los decanos de la tapa, pero alguno queda. En Lisboa, muchos. Pero me quedo con "A Toscana", por su aspecto, los bigotes de sus sócios, y las "raquetas", las 30 cervezas, el bacalao nadando en aceite y los calamares a la brasa.
El agua, fría. No me la traigan del tiempo sin preguntar.
Creo obligatorio mojar pan en el plato. Hace años que leí "La casa de Lúculo" de Julio Camba (recordadme que haga un post) y como él, y Galo (el del chino) creo que es un insulto al chef no untar el pan en las salsas que tanto trabajo llevan. También me gusta mojar los churros y el croissant. Y comer con los dedos.
Hay regiones o ciudades donde nunca se falla. Como la Rioja o Évora. No hay restaurante malo. De esos a los que volverías sólo por unas croquetas o un postre (mi madre lo corrobora).
Pero me molesta cuando la gente afirma que se come mal en una ciudad o en un país, y lo que pasa es que no sueltan la faltriquera. Tal es el caso de Londres.
El vino, casi todo. Si me pongo fino, el del Duero, español o portugués. Pero soy capaz de beberme el que mi amigo Marcos tenía siempre, en garrafa de cinco litros, de la cooperativa de Cosuenda, y me sienta de maravilla. Eso sí, a partir de 15 euros, ya no distingo, me parece todo bueno (ésta reflexión es robada de otro amigo).
De postre, chocolate. Negro. Desde mi experiencia amazónica, con la visión de la manteca del cacao, no creo que soporte el chocolate blanco, que tampoco me movió mucho nunca...
Me guardo otros secreto, como el sitio donde degusté el gin tonic de la foto. Es en Enero, aunque no lo parezca y sirven el mejor pescado del hemisferio norte.
Y ya está casi ahí la temporada de sardinas en Lisboa. Un evento que espero como la Navidad... o más.
Espero que os haya entretenido tanto como me he divertido escribiendo éstas ideas. Seguiremos con ésto.

The end was nigh


Yo estuve en el último concierto de Dire Straits. Ya he comentado aquí el eclecticismo que caracteriza mi discoteca. Nunca he conseguido definirme por un estilo musical, igual que no me he definido por un estilo de cine o uno de novela. Sé, en general, lo que no me gusta, pero me gusta todo lo demás. Y me gustan los Dire Straits. En 1992 estuve en su último concierto, y por varios motivos, lo recuerdo como si fuese hoy. Me acuerdo de mis 17 años, de mi furia adolescente, capaz de mantenerme 8 horas en una cola sólo para acceder a las primeras filas del estadio (sí, veinteañeros, casi todos los conciertos grandes eran en estadios), y aguantar la lluvia por más de 8 horas, en pie, resguardados en uno de los pocos refugios que aquella plaza ofrecía. Me acuerdo del "ya aclara" que nunca era verdad y de nuestra ilusión de que los ruidos graves fuesen pruebas de audio y no truenos.
Ahora no lo haría. No esperaría 8 horas por los Dire Straits. En parte porque soy más selectivo y porque ya no me gusta TODO lo que hacían, como ocurría a los 17 años. Pero hay una cosa que me sigue apasionando de éste grupo. Y son sus tres primeros discos. En especial el quizá menos vendido de todos los que hicieron: "Communiqué", de 1978, y que considero el disco con el sonido más limpio que se ha editado hasta la fecha. La pulcritud con la que el cuarteto (entonces no eran 18 músicos con 97 instrumentos, como al final) era de espectaculo, y conseguían impregnar todo con un estilo "laid back" que pocos (en seguida hablo de JJ Cale) han conseguido. De hecho, el disco fue grabado en Nassau, y mi consejo para los más escépticos es, en las tardes cálidas del verano interior español, bajad vuestras persianas a medias, preparad un mojito , un cubalibre o una caipirinha, y tumbaos en el sofá. No puedo dar otras recomendaciones más polémicas. Pero si eso no os deja "tiraos", es que estáis muy nerviosos. Os dejo con una canción del dicho disco, que se llama "Follow me home", y que representa el espíritu del mismo, y que creo que explica como en medio del punk reinante en Londres, apareció éste grupo fuera de onda.


sábado 10 de mayo de 2008

Clásicos del cine: El Bazar de las Sorpresas


Lubitsch es un director que me fascina. No sé como me consigue hacer reír con su humor blanco y conmover con su mensaje moral y político. No es el caso de "The shop around the corner", insulsamente bautizada en España como "El bazar de las sorpresas", en que sólo hay humor blanco y una auténtica lección de como debería ser una comedia romántica: Ligera, con un máximo de 110 minutos de metraje, y con personajes que se hagan entrañables desde el minuto uno. Es necesario también un elemento desestabilizador, como aquí son Vasda o la señora Matuschek, y un amigo de los protagonistas que aporte vis cómica sin caer en lo ordinario ni en el bufoneo.
Se sitúa la acción en una idílica Budapest, donde se obvia intencionalmente los oscuros tiempos que por allí campaban, lo que aún da más intemporalidad a la pieza, de manera que no se vea afectada por el envejecimiento que en ocasiones causa la adscripción a un tiempo o coyuntura. Al contrario que "Ser o no ser", ésto no es un metodo de combate propagandístico.
Como digo, "The shop around the corner" cumple con todos los requisitos para ser una obra de mis preferidas. En especial porque el papel más humorístico lo cumple a la perfección Félix Bressart en el papel de Pirovitch, un buen hombre, aunque un superviviente nato. Es quizá el personaje mejor trabajado de la cinta, si es que hay uno mejor que otro en éste film soberbio.
En fin, que creo que es una de las películas que no se pueden perder. Sin duda.

viernes 9 de mayo de 2008

Vértigo


Hace cincuenta años hoy del estreno de "Vértigo", de Alfred Hitchcock. Y además de recordar tal efeméride me gustaría recordar también al vertiginoso creador de innumerables títulos de créditos y carteles de cine, el gran Saul Bass. Estadounidense, nacido en 1920 y fallecido hace poco más de una decada, ideó algunos de los carteles más famosos del cine, así como los títulos de crédito de un montón de películas importantes. Pero no sólo éso; su visión cinematográfica hizo que fuese (según cuentan) el creador de la famosa secuencia de "Psicosis", o el innovador inicio de "Goodfellas" (Uno de los nuestros) de Scorsese. En su currículum sorprende encontrar su participación en : "La tentación vive arriba", de Wilder, "La vuelta al mundo en 80 días", "Horizontes de grandeza" de Wyler, "North by Northwest" (que en España se tradujo como "Con la muerte en los talones" y en hispanoamérica, para nuestros amigos lectores de allí, "Intriga internacional", que casualmente fue el título en Portugal también), Vertigo y Psicosis, entre otras de Hitchcock, "Ocean's 13" (la primera), "Espartaco" de Kubrick, "Alien", de Ridley Scott, "The Roses' war" ("La guerra de los Rose") de DeVito, "Goodfellas", "Casino" o "Cape Fear" ("El Cabo del Miedo") de Scorsese, o todas las películas de Otto Preminger ("El hombre del brazo de oro", "Buenos días, tristeza", "Éxodo", "Anatomía de un asesinato", etc...).
Creo que es de dejar con la boca abierta a cualquiera, y fue él quien me descubrió la belleza de los oficios del cine, en el que no sólo hay directores y productores, sino que hay muchos otros trabajos dentro de una película, que pese a parecer nimios, son importantísimos y dan mucho campo a la creatividad y al arte. Fue con Saul Bass que servidor pensó que si alguna vez se dedicase al cine, quizá sería a un trabajo técnico, más abarcable, discreto y donde es necesário ser mucho más imaginativo.
Un recuerdo para Saul Bass.


jueves 8 de mayo de 2008

Lectores e iletrados


No es de mi madera pensar que cualquiera tiempo pasado fue mejor. Los numeros cantan, pero no bailan. Cuando hablamos de la falta de cultura o el poco interés por la lectura de nuestros días, vienen de seguida muchos a enmendar la plana contándome como nunca se leyó tanto en España. Ya lo sé, y he defendido ése argumento casi siempre. Sin embargo, no me deja de asaltar un considerable pesimismo cuando pienso en el argumento contrario. No hay duda de que, a pesar de las pobres cifras de lectura que se dan en España, nunca hubo tantos libros publicados, tanta gente que leyese en absoluto y en proporción. Sin duda, España está mejor en lo educativo que hace 60 años. Pero no es óbice para hacer una penosa reflexión.
En el siglo XIX, existió un escritor que muchos tildan de visionario por su capacidad para predecir los hechos y epopeyas del futuro siglo XX. Se trata de Julio Verne, que se arrojó a predecir el viaje a la luna, y en realidad, pocas cosas más (creo que al centro de la tierra aún no hemos llegado). Pero hubo una, entre todas, más preclara y poco conocida, que escribió en una obra aún menos conocida, de nombre "Paris au siécle XXe" (Paris en el siglo XX), obra en la que describía el París y la sociedad del siglo por venir. La previsión fue "todos sabrán leer, y nadie leerá", y es ése el verdadero drama de nuestro tiempo. Es que se nos han concedido varias herramientas básicas para nuestro progreso intelectual, científico y personal, y apenas hemos llegado a ninguna parte. Poco hemos estimulado los hábitos de lectura, nada se ha estimulado el aprendizaje en la familia y en la escuela, y poco se ha invertido en la educación, la cultura o, lo que es peor, en la investigación. Ésto no ha hecho sino alejarnos de ser una sociedad de bien nacidos, en la que evolucionar espiritualmente y progresar en lo económico, pues aunque no lo parezca, el trabajo intelectual es la base de progreso y riqueza que dura siempre. Cuanto más culta una sociedad, más rica y próspera. Nadie lo ve. Nadie lo quiere ver o nadie puede. Sólo unos cuantos políticos, que probablemente están interesadísimos en que todo se quede como está para convertirnos en una masa acrítica que les apoye cuando lanzan sus cada vez más patéticos discursos en los micrófonos. Porque eso sí, se han de oír bien alto.

miércoles 7 de mayo de 2008

Autocomplacencia


Sólo comunicaros, lectores, que he sido ganador del primer freezewalk. Unos paseos fotográficos que hacemos unos amiguetes. Podeis ver la pagina en freezewalk.blogspot.com. No es que se gane mucho, pero bueno, un almuerzo me he llevado... No he perdido todo en la fotografía. por lo visto...
Arriba os dejo la foto vencedora.
A partir del lunes, tendremos nuevas fotos, que podréis votar

Elmo Hope



Como lo descubrí? De la manera más prosaica. Me la reservo. Pero que no me falla nunca, lo aseguro. Quizá sea demasiado fácil, Ginberry, si aún se pasa por aquí, lo podrá decir. Gran Elmo. Que más decir?

lunes 5 de mayo de 2008

Fat Pig


En una nueva incursión teatral (me estoy rindiendo, y me acabará gustando), he tenido oportunidad de establecer contacto con Neil Labute. Ha sido con "Fat Pig". La verdad es que me han gustado varias cosas de la obra. La primera, es que, como Mamet, el autor también escribe cine, y eso se nota. O sea, que no es un enemigo del 7º Arte, como parece en muchas de las obras del pasado siglo XX. Ésto quiere decir, en primer lugar, que es una obra con ritmo narrativo. En segundo lugar que está liberada del pestazo intelectualoide de algunos autores "contemporáneos", y en tercero, que el lenguaje utilizado es realista. La obra versa sobre un joven y bello triunfador que se enamora (o no?) de una chica culta y superlativa en todos los ámbitos, incluyendo el peso. No hay subterfugios; desde el principio se olfatean los problemas. Pero no deja de ser interesante ver la evolución de la relación en el medio conocido por todos, en la marea de la apariencia dominante en el planeta, una especie de tsunami que se traga todo lo que no entra dentro de lo esperado por nuestros cerebros, en un estado social en el que, reprimiendo nuestros instintos racistas, prohibidos o mal vistos, nos centramos en marginar a otros grupos para no dejar de ser humanos. La obra es interesante en ese sentido, pues muestra la crueldad no sólo desde el exterior, sino desde el propio interior de los personajes, y enseña además que poco o nada se puede hacer para luchar contra nuestras pulsiones, que son a la vez determinadas y volubles.
Pero hay algo negativo. Es el inocente molierismo, la búsqueda de la moralización (aunque, digase, es poco intensa en el texto). Y ahí pincha. No es fácil crear obras de envergadura moral, y si no se quiere leer entre líneas, el argumento parece centrarse en los problemas sociales de los gordos. Es de éso que la obra peca más; de superficialidad. A pesar de los intentos narrativos por universalizar el conflicto, el autor no nos transmite el hecho épico que creo que pretende. Es un problema de estilo, sin duda, pero que hace que la obra pierda en parte su razón de ser. Aunque muestra la crueldad de una forma realista, ésto es, sutil y "polite", educada pero despiadada, creo que pasa tangencialmente a lo que pretende mostrar, quedandose en una historia que acaba en nuestra cabeza en el momento en que salimos de la sala.
Pero la verdad, entretiene, y para quien no aprecia, como sabéis, el género, pues más vale un intento mundano que un épico galimatías.

sábado 3 de mayo de 2008

3 de Mayo


Ya habían muerto a ésta hora. Aún morirían unos 60o.ooo más. Para los que dudan de las bondades de Napoleón. De aquí a 150 años habrá quien vea en Hitler un César visionário. Goya estuvo allí tras la masacre, y lo plasmó. Como subtitulaba en uno de sus grabados "Yo lo ví".
In memoriam

viernes 2 de mayo de 2008

2 de Mayo


No me he de extender mucho en más explicaciones sobre el 2 de Mayo de 1808, Ya hice una entrada al respecto, y no me parece bien andar a machacar sobre el asunto, pero es que hace 200 años de un hecho bastante importante para nosotros, en muchos aspectos. Es evidente que reducir la sublevación de Madrid y Móstoles al mero día de su acontecimiento es reduccionista. Poco se habla (creo que intencionadamente, aunque con varios motivos) de la resistencia de Zaragoza, Gerona o Vitoria. El levantamiento traduce el estado de animo de la nación entera, que cansada de humillaciones en lo internacional, de reyes imbéciles y de opresión. Aunque es cierto que la iglesia intenta capitalizar ab initio la revuelta, en el fondo lo que se levanta es el humillado orgullo patrio, que ha llegado al sumum con la invasión mediante engaño sin ni siquiera un mínimo atisbo de resistencia por parte de un lastimoso ejército. Sólos, viendo como los infantes reales marchaban a Bayona para reunirse con el bobalicón Carlos IV y su hijo, felón y malvado como ninguno, asaltan la comitiva y desatan los carruajes, extendiendo ésta inicial manifestación a una sublevación contra el ocupante francés. De ahí, como la pólvora corre el manifiesto del alcalde de Móstoles, siendo secundado por todas las juntas provinciales, que llamaron a la resistencia popular contra el invasor. Éste fenómeno llevó a los episodios posteriores de la guerra y marcó sin duda la historia del oitocento español, pues en ella ésta el embrión de casi todo, desde la maravillosa Constitución de Cádiz de 1812, en que se afirmaba que la nación española era libre e independiente y no podía ser propiedad de ninguna persona o familia, al lamentable regreso del "deseado", que resultó ser un indeseable. Y ahí nace también la independencia de América, el levantamiento de Riego, el trienio liberal, los cien mil hijos de San Luis, o hasta las guerras carlistas. Podemos concordar de que el pueblo fue engañado (siempre lo es) por los nobles, la iglesia y el propio ignominioso rey felón (al que no nombraré). Pero había en ése levantamiento un espíritu que empapaba cada pecho, y que fue el de un pueblo que, muchas veces pisoteado, nunca fue sometido. Más tarde o más temprano, volvía nuevo y con ansia de libertad.
Lo que soprende en ésta efeméride es la actitud escéptica, y más que escéptica, desdeñosa de una parte de la izquierda, que habla de turba (en lugar del habitual "pueblo") y que define a Napoleón, el dictador que asolaba a Europa con un regimen imperialista dictatorial basado en la guerra, como una especie de héroe libertador que traía a España las ideas de la revolución francesa. Sería curioso que así fuera, tratandose del hombre que decapitó la deficiente democracia impuesta por ésta revolución, proclamándose emperador, el hombre que invadió media europa, que puso un monarca (y no un presidente) en España y que acabó sus días confinado como criminal de guerra (el primero en así ser considerado). Es curioso, porque si transcribimos éste párrafo a la época actual, la posición de la izquierda es contraria a éste tipo de personajes, y aplaude levantamientos de corte nacionalista contra éstas potencias, aunque éstos levantamientos sean imbuidos por personajes e ideales criminales y ultrarreligiosos. También sorprende que se admita como válido el "bon colp de falç" y no la resistencia ante el invasor y el tirano, y el parto de uno de los textos constitucionales más avanzados de su época, redactado en Cádiz por algunas mentes privilegiadas de la política, de las pocas que han bendecido el suelo hispano. Preferirían los detractores del 2 de Mayo haber sido dominados por el tirano?. La cosa toma proporciones maravillosas si tenemos en cuenta que el levantamiento de España se tradujo en una esperanza para el resto de pueblos invadidos, y fue por aquí que Wellington desembarcó para con ayuda de españoles y portugueses, avanzar hacia Francia. Acaso preferían Napoleón a la ya establecida democracia británica. Quizá. Es lo que pasa cuando se habla al tuntun y se desconoce cual era el verdadero ideario del pequeño corso y sus generales. Pero es lo que se puede esperar de un país tan avergonzado de si mismo que apenas se atreve a pronunciar su nombre. Me he enterado recientemente que un instituto del sur de España, de nombre "19 de Julio", recibió la petición del consejo de estudiantes ( o como se llame) de retirar ése nombre "por marcar una fecha tan desgraciada para los obreros (y obreras) españoles (as)". Cuando la dirección de centro explicó que el 19 de Julio conmemoraba no el alzamiento de Franco (que fue el 18), sino la batalla de Bailén, la primera victoria hispano-británica contra Napoleón, la respuesta del alumnado iluminista fue "que no por un fallo inocente la propuesta merecía menor atención". En fin...
Agradecer a José Antonio Duce la cesión de su fotografía de "Los Voluntarios de Aragón". Gracias, una vez más, José António...

1 de Mayo


Recuerdo el 1º de Mayo el día 2. Porque pienso que hay que respetar la memoria de los muertos en Chicago en tan importante fecha para nuestro estilo de vida actual. En éstos momentos, la festividad de los trabajadores ha perdido alguna fuerza respecto a lo que fue, y de cierta manera ha sido capitalizada por personajes que, en caso de necesidad, lejos de imitar a los obreros estadounidenses, venderían su alma al mejor postor. Pero eso es otra reflexión. Es que estamos en tiempos muy difíciles, en los que el trabajo esclavo ha vuelto a ser permitido, explicita o tacitamente (a China me refiero), en que empiezo a dudar si el sacrificio de aquellos hombres que consiguieron la llegada de las 40 horas semanales, sirvió para algo, cuando sus sucesores somos una masa informe que, en el mejor de los casos, marchamos al cornetín de los designios de algún capitoste partidario. No obstante, su aportación fue tan importante, y su sacrificio tan grave que no puedo dejar de marcar la fecha en el calendario.

martes 29 de abril de 2008

Siempre Camané



Tiene nuevo disco en el mercado Camané. Desconocido para la mayoría de los que leéis el blog, es para mí el mejor cantante de fado del momento. Tanto en la interpretación de clásicos como en la ejecución de nuevos poemas adaptados al género es, indiscutiblemente, el mejor fadista vivo. Sin dejarse llevar por modas o incluso por giros impropios a algo tan serio como es el fado, Camané transmite exactamente aquello que quien le precedió transmitía. El espíritu de la canción de Lisboa y el alma de la poesía portuguesa. Su nuevo disco se llama "Sempre de mim". El primer vídeo no es del nuevo disco, pero me parece una buena tarjeta de visita para los neófitos. Ya el segundo es el primer "single" (aún existen los singles?) de su último disco. Y es una canción llamada "Sei de um rio". El alma de una ciudad, pintada en las partituras.

Extraña Forma de Vida



Estaba casi a punto de dedicar una entrada a Camané, uno de mis cantores de fado favoritos, cuando me he dado cuenta de que no había dedicado ninguna reseña al fado, lo que, en mi situación, es más que grave, un crimen. Por eso, dedico el primer comentario sobre fados de éste blog a la más grande, la Señora del Fado con mayúscula, la inigualable e inolvidable Amália. Amália Rodrigues, del barrio de Pena, en Lisboa, donde he pasado más tiempo del que me hubiese gustado, pero ésa es otra historia. La mejor intérprete registrada (según la leyenda, la Severa es la mejor, pero nadie vivo la ha escuchado) y una de las voces más espectaculares de la música. Los que no la conozcáis, disfrutadla.Los que la conozcáis, aún más.



domingo 27 de abril de 2008

Clásicos del cine: Metrópolis


Y más cine, más expresionismo, y más UFA.
Hablar de cine sin hablar de Fritz Lang es como hablar de teatro sin hablar de Moliere. Porque fue un director que no sólo se contentó con crear grandes películas, sino que elevó éstas, sobre todo en su fase inicial, a iconos de la cultura europea y mundial. "Metrópolis" es uno de esos iconos, lo que se demuestra en que casi todo el mundo guarda en su pot cultural, en lo más profundo del seso, la imagen del robot, o el trabajador que ajusta incansable las manillas de ésa especie de máquina infernal. la molochsmachine que centra también el despertar del inocente Freder. En su época fue un hito y un desafío productivo. Los números marean aún hoy: 5 millones de marcos, 620 mil metros de negativo, y más del doble de positivos, 750 secundarios y 25000 figurantes (aún no existía el engendro ése que crea multitudes fractales), entre otros datos de espanto. Para obtener semejantes medios, no bastaba con un buen guión, pero es que Lang ya había realizado "Der Müde Tode", las dos partes del "Dr Mabuse" (las mudas) y las dos partes de "Die Nibelungen", y era considerado ya como el mayor cineasta alemán y del mundo. Cuando se estrena en 1927, hay elogios y opiniones encontradas sobre el mensaje, pero sobre todo actitud académica positiva. A pesar de las buenas críticas, el público no entendió nada, provocando pérdidas de 3 millones de marcos. En sus estrenos fuera de Alemania, la cinta fue cortada, pasando en ocasiones de los 150 minutos originales a unos cortos 80 minutos. Después aparece el sonoro, y la película es olvidada y muchas copias destruidas, pero la mayor debacle viene (claro) con la subida del enanito al poder en Alemania. Lang se niega a colaborar en la propaganda nacionalsocialista y emigra, lo que le convierte inmediatamente en un artista corrupto, y por tanto las copias alemanas, las más completas, son quemadas, causando un daño irreparable a la película, pues se perdieron grandes partes del metraje original que nunca serían recuperadas (canción de espadas, siempre aplaudida), perdiéndose en éste atentado contra la humanidad gran parte del sentido de la historia. Sólo en los años 80 se consigue "reatar" la historia original, mezclando nuevos intertítulos, que explican los saltos narrativos y la compleja relación entre Fredersen y el ingeniero Rothwang, o lo que pasa con el obrero que Freder sustituye en las máquinas. Del mismo modo, se recupera la partitura musical original, dandonos una idea más precisa de la película.
Pero todos éstos pormenores técnicos, e incluso la quasi integridad de la obra no nos aclaran mucho la verdadera intención de Lang. Es probabelmente una historia sobre la venganza y el odio, personificados en Rothwang y su robot o en los obreros contra Fredersen, pero también es una parábola del bien y el mal (la catedral vs Yoshimara Night Club, Maria vs Robot), hay quien vea una exaltación de la maternidad en María con los niños en el jardín de Freder, o incluso exaltación y exultación religiosas. También se ve en muchos medios, como una llamada a la reconciliación en la lucha de clases que recorría europa y alemania. Y en éste último aspecto, la historia deja menos dudas, lo que le llevó a muchas críticas de la izquierda, que tiene por costumbre llevar a mal las críticas a su sistema. Hay un tufo de petición de perdón de boca pequeña y de "poneos a trabajar" que la hace un poco simplista en lo que a interpretación de los conflictos sociales del inicio del siglo XX se refiere. Por un lado, crea el mundo de las clases altas, absorbidas por su propia riqueza y bienestar, aisladas en su jardín del Edén particular, en contraposición al mundo obrero, subterráneo, inhumano, mecanizado, robótico (en el sentido eslávico original, работать), cuya única esperanza son los sermones (religiosos, mesiánicos, comunistas o no?) e María. La obra es ahí inocente y a la vez culpable de un cierto maniqueísmo que intenta ser el germen dicótomo de una unidad nueva entre trabajadores y patrones. En el fondo creo que no andaba tan lejos de las tesis hitlerianas sobre el asunto, pero no dudo de las buenas intenciones de Lang. Buñuel dice de Metrópolis que "son como dos películas pegadas por la barriga", y que "Si a la historia (que él creía influenciada por la esposa de Lang en la época Thea Von Harbou, guionista que se divorcia de Lang cuando él emigra a América, y ella se afilia al partido nacionalsocialista, llegando a pasar un breve periodo en prisión en la postguerra) se prefiere el fundo plástico-fotogénico, Metrópolis colmará todos nuestros deseos y nos fascinará como el más maravilloso libro de imagenes que algún día se compuso".
La verdad es que 81 años después, la frase sigue vigente.


sábado 26 de abril de 2008

Clásicos del cine: Fausto



Cuando el cine irrumpe en la historia, a finales del S. XIX, la primera impresión fue la de no pasar de una simple atracción de feria. Si acaso, sus pioneros se limitaban a utilizarlo de forma científica. Posteriormente, comienza el cuento, la fabricación de pequeñas historias que intentan sorprender o hacer reir. Es la época de Lloyd, Charlot o Keaton. Y es en los años 20 cuando se comienza a prestar más atención a la posibilidad épica, histórica o artística. Es cuando aparece "El nacimiento de una nación" de Griffith, "El acorazado Potemkin", etc... Y es ahí donde dos corrientes artísticas, una en caída, otra en nacimiento, encuentran un adecuado vehículo para sus fines. Son éstas el surrealismo, de que ya he hablado en otras entradas, y el expresionismo. Concretamente la última encuentra medios de financiación en el lugar donde se encontraba más arraigada, que era Alemania (lo que da que ya no se pueda oír la expresión "expresionismo alemán" sin bostezar, porque parece que alemán es un apendice irremovible del término expresionismo). Con la creación de la mítica UFA (Universum Film AG) en Diciembre de 1917, comenzó la historia del cine tal y como lo entendemos, con su primera gran producción de 1919 "El gabinete del Dr Caligari" que sería la primera de las más de 600 películas que la productora, aún en activo, ha realizado. En 1926, uno de los genios de la Alemania de entreguerras, probablemente el más importante junto a Fritz Lang, Friedrich Wilhelm Murnau, decide adaptar a la pantalla el "Fausto" de Goethe. El resultado son 118 minutos de metraje imprescindibles en la retina de cualquier amante del cine o del expresionismo. Una historia que nos deja pegados al asiento, con la soberbia interpretación de Emil Jannings como Mefisto. De hecho, creo que la introducción es lo más impactante de la obra. En términos puramente técnicos y por lo que sé, lo más difícil de rodar fue el vuelo sobre el mundo, pero la técnica no es todo (como ahora sabemos tan bien), y es el fondo, la luz, la interpretación y los efectos que convierten el prólogo de la obra en una de las escenas cinematográficas mejores de todos los tiempos. El esfuerzo económico y mental que supone una obra de ésta magnitud se ve compensado por la credibilidad de muchos de los efectos y por la coherencia de una obra que no está desfasada de nuestro tiempo y moral, y en la que se refleja mucho de los locos años 20 en lo que a moral se refiere (me acuerdo ahora del Dr Mabuse, y su secretario cocainómano...). No soy hombre de cine mudo porque sí. En serio que vale la pena. Espero que con la muestra visual que os dejo al inicio, os consiga convencer.
Ah, y por lo visto la Filmoteca Nacional de España debe ser una maestra pericial en lo que a Fausto se refiere, pues la copia que tuve ocasión de ver fue recuperada allí (en los originales 18 fot/s) y ya he encontrado varios libros y documentales de la propia Filmoteca Nacional. tengo el link en la columna de la derecha, buscad algo ahí.
Buena película...

Cabo Verde



Hay un país en el Atlántico, frente a Senegal, donde aprendí mucho. Un país que me dejó una marca especial. Un país que es lento, pacífico, soleado y sonriente. Gente guapa por todas partes. Cabo Verde es la esperanza de África. Un país que hace todo, para con sus escasos recursos, salir adelante con trabajo. Y un país estimulante por su cultura, mixturada, europea y africana. La cocina, sobria pero apropiada al clima. El caracter amable de la gente, ciudadanos que viven humildemente, libres y dignos, cubiertos por la luz asombrosa de las tardes arenosas. Los cafés y restaurantes, cuando el Barlovento sopla imperioso por las calles que viven cada minuto. Los instrumentos, cavaquinhos, guitarras, abandonados en las horas más calientes, vuelven a sonar, llenando el pecho de la sensación más agradable del día, después del amanecer frente a la playa, con el mar turquesa, bravo como pocos, batiendo incesante en la arena albariza. Esas tardes no se olvidan, ni las seis de la mañana caminando en la playa desierta, ni los restos del naufragio que allí ví y que veré, imagino, cuando vuelva. Mientras tanto, queda recordar el sabor único de los cafés junto a la playa. Y el tiempo que pasaba a la velocidad que era precisa, sin un segundo perdido, ni un minuto ganado a nadie.
Pero además del atardecer africano, la calma, la paz que se respira, destaco una cosa que encandila al más templado, su música. Conocida de casi todos es Cesária Évora, pero la lista es monumental, y la cantidad de genéros, enorme. Resulta difícil de creer que un pequeño archipiélago produzca tanta variedad musical. Funaná, Morna, Batuque, Coladera. Unas tristes, como la morna; las otras alegres, ligadas al baile. Todas elaboradas y exquisitas. Sólo la música vale el viaje a Cabo Verde. Pero hay tanto más... desierto, volcanes, viento, selva, mar, color. Pocos sítios así hay en el mundo. Y pocos quedan tan aislados. El turismo creciente puede acabar con eso, per